¡“La Hora del Planeta” es también para las empresas! 


 

Esta emblemática hora se celebra en todo el mundo cada último sábado de marzo desde 2007, cuando el World Wildlife Fund (WWF) propuso “dar un respiro” al planeta. En esa ocasión, algunos hogares y establecimientos comerciales en Sídney se sumaron a la iniciativa, que un año más tarde ya contaba entre sus aliados a las ciudades de San Francisco (Estados Unidos), Roma (Italia) y Kuala Lumpur (Malasia), donde por un lapso de 60 minutos lugares emblemáticos como las Torres Petronas y el  Golden Gate Bridge permanecieron con las luces apagadas.  

Con el paso del tiempo, otros sectores han hallado la forma de hacer su aporte. Las celebridades del cine y la literatura; así como experimentados líderes políticos, promueven a través de sus redes sociales y en apariciones públicas, la adhesión a la campaña, cuyo principal objetivo es concienciar a todos y cada uno de los habitantes del planeta acerca de la necesidad de ahorrar energía y derivado de ello, motivarlos a tomar medidas que hagan frente al cambio climático, el cual contrario a lo que muchos piensan, ya está causando estragos.

Es justo por esto que, aunque la Hora del Planeta busca movilizar principalmente a los individuos, las empresas (grandes consumidoras de energía) están llamadas a unirse a participar activamente en estas jornadas, con el fin de generar dinámicas internas y con sus socios de negocio que conduzcan al permanente uso eficiente del recurso energético. Es claro que muchas empresas no pueden detener el ciento por ciento de sus operaciones ni siquiera una hora, por el impacto negativo en la producción y por ende en sus finanzas. No obstante, la adecuación de algunos procesos sí puede hacer la diferencia para el ambiente e incluso para el rubro de costos operativos.

A continuación, algunas recomendaciones inspiradas en el trabajo de la Agencia Internacional de Energía para que su empresa, como ya lo han hecho muchas otras alrededor del mundo (entre ellas Toyota, Entel, Coca-Cola y Sodimac), se sume a la iniciativa, aproveche las ventajas que ofrece en términos económicos e implementen prácticas que den durante esa hora y ojalá siempre un respiro al planeta.

- Identifique su consumo energético y los gastos asociados, si hace un adecuado seguimiento a las facturas puede encontrar importantes oportunidades de ahorro. Por ejemplo, si reemplaza las luminarias tradicionales por bombillos ahorradores o bombillos LED, puede consumir hasta un 80% menos de electricidad y duran hasta 10 veces más que las bombillas convencionales.

- Compre equipos electrónicos que tengan un bajo consumo energético. Los equipos de oficina con etiqueta “Energy Star” tienen la capacidad de pasar a un estado de reposo después de un tiempo determinado, en este estado el consumo de energía es como máximo de un 15% del consumo normal.

- Aproveche los incentivos tributarios y convocatorias para participar en programas de eficiencia energética del gobierno. La nueva Ley 1715 de 2014 promueve el aprovechamiento de las fuentes no convencionales de energía, así como al fomento de la inversión, la investigación y el desarrollo de tecnologías limpias.

- Hable con sus colaboradores y haga de la eficiencia energética parte de su cultura organizacional, es más sencillo de lo que parece. Incluso puede establecer un premio al "mejor ahorrador de energía" para el empleado que proponga una idea tendiente a ahorrar a la empresa la mayor cantidad de energía. 

- Asegúrese que sus instalaciones cumplen con principios de eficiencia energética, como por ejemplo adecuado aislamiento térmico y averigüe si el administrador del edificio tiene un plan de gestión de energía.

La hora del planeta la hacemos todos, desde acciones individuales, sumamos a un gran cambio colectivo. 

Artículo escrito por Vivian Rangel, investigadora experta en sostenibilidad de LOGYCA